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20 ago 2019

Investigación participativa en manejo agroecológico de ovinos e implementación de PRV en sistemas familiares

Investigación participativa en manejo agroecológico de ovinos e implementación de PRV en sistemas familiares de la región Metropolitana Uruguaya.

Santiago Monteverde, Rodrigo García Ferreira, Eduardo Diz, Hugo Bértola, Natalia Bajsa, Gastón Salvo


Lugar de la experiencia: el proyecto se desarrolla en la región Metropolitana uruguaya, dedicada a la producción hortifrutícola y de animales de granja. Mayoritariamente son sistemas productivos familiares, con poco capital, sobre suelos y pasturas degradadas y en ocasiones con trabajo extrapredial. Recientemente aumentó la producción ovina, apoyada por organizaciones de agricultores familiares como Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), y la Red de Agroecología del Uruguay (RAU) con la implementación de Fondos Rotatorios Ovinos y otras acciones. 
Siendo una zona con grandes problemas socioambientales y poca experiencia con ovinos, surgió la necesidad de articular entre CNFR y la RAU, con la Universidad de la República (UDELAR), para buscar fortalecer y construir emprendimientos asociativos para la producción de ovinos, así como generar conocimiento local sobre manejos agroecológicos. 
¿Cuál es la experiencia? En una alianza entre CNFR, RAU, UDELAR y el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE), se formuló el proyecto de investigación participativa “Manejo agroecológico y pastoreo racional de ovinos en predios de productores familiares de la región Metropolitana”, financiado por el Ministerio de ganadería Agricultura y Pesca (MGAP). 
  
Período: en 2016 se inició un proceso de discusión entre integrantes de las organizaciones, en torno a actividades del Programa Integral Metropolitano (PIM) de la UDELAR, para formular el proyecto. El mismo fue aprobado a inicios de 2017 y comenzó a ejecutarse a mediados de ese año, con una duración prevista de dieciocho meses. 
Objetivo: identificar, evaluar y sistematizar alternativas de manejo agroecológico de ovinos en sistemas familiares, por medio de una investigación participativa que integre a productores y técnicos vinculados a organizaciones de base de CNFR (Sociedad de Fomento Rural Piedra del Toro –SFRPT- y Rincón de Velázquez –SFRRV-) y la RAU. Para ello se propuso implementar sistemas de Pastoreo Racional Voisin (PRV) de ovinos como base del manejo agroecológico, evaluando de forma participativa su implantación y funcionamiento a nivel predial. Se plantea generar procesos de formación e intercambio de saberes sobre el manejo agroecológico con ovinos en la región. 
  
¿Cómo fue el desarrollo? 
El primer desafío fue elaborar el proyecto con un abordaje participativo, articulando técnicos de varias instituciones y disciplinas, con productores de diferentes organizaciones. El proyecto fue presentado en tres organizaciones base, donde se relevó el interés para instalar sistemas de PRV. Se generó un listado de productores interesados, del cual fueron seleccionados tres predios que funcionan como predios “demostrativos” o de referencia. Mediante acuerdos, en reuniones grupales, se conformó un “equipo de coordinación” integrado por técnicos de las organizaciones y especialistas en diferentes áreas y los productores de los predios elegidos. Mientras se realizaban las instalaciones para los tres PRV, se realizaron reuniones rotativas en los predios y abiertas a los productores de la zona. Las temáticas abordadas fueron: manejo parasitario ovino, pastoreo y pasturas, salud del suelo y microorganismos, las bases fisiológicas y manejos generales del PRV, y discusiones en torno a la agroecología y certificación ecológica. 
Los predios elegidos son de agricultores familiares, con severas limitantes de capital, criadores de raza Frisona Milchschaf o sus cruzas, con venta directa de corderos y encierros nocturnos de animales. Uno de los predios, llamado “BoomStein”, se ubica en la cuenca del Río Santa Lucía (asociado a SFRRV), cuenta con  9 ha, dedicado a la producción de mora silvestre, leña de monte y desde inicio de 2017 incorpora ovinos, con un rodeo inicial de 20 madres. Para el PRV se están instalando 54 parcelas, sobre pasturas naturales en un ecosistema de transición con monte de parque dominado por Acacia caven. El segundo predio de Isabel y Juan Carlos, se ubica en la cuenca de la Laguna del Cisne (asociado a SFRPT), cuenta con 4,4 ha dedicadas a la producción ovina, y sus propietarios además trabajan en predios agropecuarios de la zona. En 2018 inicialmente con un rodeo de 10 madres, se comenzó a subdividir en parcelas de 900 m2, en un área ocupada por pasturas espontáneas regeneradas y praderas sembradas perennes y se plantea la distribución de agua y plantación de árboles. El tercer predio llamado “Ecogranja Svealand” (asociado a SFRPT y Regional Toronjil de la RAU) está en Montevideo y desde el año 2015 integró ovinos al manejo agroecológico predial que desarrollan desde hace 30 años en 7,4 ha, principalmente con horticultura. En 2017 inicia proceso de construcción de 52 parcelas de 1185 m2 con 4 hilos, con un rodeo inicial de 44 madres. La alimentación se basa principalmente en pasturas regeneradas, mejoradas con siembras en cobertura y fertilizadas con fosforita. Los excrementos acumulados en el encierro se procesan y retornan por medio de compostaje, vermicompostaje y bostol. Para el manejo sanitario se utiliza homeopatía y vacunación contra Clostridiosis y Ectima contagioso. 
En los tres predios se registra y evalúa costo de instalación, incluyendo alambrados, distribución de agua y mano de obra. Las mediciones en desarrollo incluyen registros de actividades para realizar balance de trabajo, muestreo de suelo para determinar parámetros químicos y microbiológicos, realización de cromatografías de suelo, recolección de muestras de plantas para un herbario predial y monitoreo del cambio en la vegetación. Sobre los animales se toman muestras fecales para evaluar dinámica parasitaria (hpg), se evalúa FAMACHA y condición corporal estacional. Se registra además por parcela el movimiento de animales, fertilizaciones y siembras, realizando informes incluyendo porcentaje de preñez, parición, prolificidad, destete y peso de venta de animales.   
Dificultades: identificamos tres áreas problemas principales, relacionadas al tiempo-costo de instalación del PRV, al proceso organizativo-participativo y a la disponibilidad de manejos validados en la zona. El proceso de subdivisiones en parcelas fue muy demandante en tiempo, considerando además que se continuó desarrollando otras actividades prediales. En la zona hay disponibilidad de materiales para la instalación; aunque el costo de los mismos es una traba importante, así como conseguir alambradores con experiencia. Desde el punto de vista organizativo las dificultades que se presentan son: por un lado la dedicación de los técnicos al proyecto es a tiempo parcial;  por otro los productores, además de los trabajos de “rutina” en sus predios, se le suma los relacionados a la instalación del sistema y la participación en instancias vinculadas a sus organizaciones. Otro dificultad es cómo realizar abordajes interdisciplinarios y cómo se construye un diálogo de saberes, en grupos que no son permanentes, de proyectos de corta duración. Por último, se visualizan  dificultades de acceso a conocimientos acumulados previos en estas temáticas;  como los relacionados al manejo sanitario agroecológico, a la regeneración de pasturas naturales en suelos degradados, así como a la falta de maquinaria adaptada a pequeña escala para el manejo de forraje y estiércol. 
Técnicos que acompañaron: El equipo incluyó técnicos de diversas organizaciones: Gastón Salvo y Gustavo Cabrera (CNFR), Eduardo Diz (RAU), Gustavo Benítez, Santiago Monteverde, Óscar Correa, Francisco Diéguez (Facultad de Veterinaria) Natalia Bajsa (IIBCE), Elena Apezteguía (Facultad de Agronomía) y Rodrigo García Ferreira (PIM). 
  
Resultados de la experiencia: a un año de iniciado el trabajo, en Ecogranja Svealand se logró el empotreramiento total y se inicia la instalación del sistema hídrico. En los otros dos predios se avanzaron en subdivisiones de sectores, y dentro de ellos se continúa armando parcelas del tamaño final planteado. El acostumbramiento de los animales al cambio diario de parcelas fue dificultoso durante la instalación de parcelas. Al no disponer aún de agua y sombra en todas las parcelas, en este proceso de transición se ha hecho uso frecuente de áreas comunes, y no se han realizado lotes de manejo diferencial. Los principales logros, hasta el momento, son haber conformado un grupo motor del tema en la región, articulando técnicos y productores de diferentes organizaciones, así como el inicio de procesos de formación abiertos, relacionados a manejos agroecológicos. En este proceso se evidenció un alto interés por el Pastoreo Racional Voisin en la región. 
  
Personas involucradas: El proyecto involucra directamente 3 familias de agricultoresinvestigadores, 12 técnicos y 30 agricultores de organizaciones vinculadas. Han participado además otros docentes y estudiantes universitarios, así como en el entorno de 150 productores, en una o más de las actividades de formación-capacitación realizadas en la zona. 

En: III Encontro Panamericano sobre Manejo Agroecológico de Pastagens


12 ago 2019

Evaluación económica de un sistema de Pastoreo Racional Voisin en un predio familiar de cría ovina


IV Congreso de Ciencias Sociales Agrarias. 2019.
Facultad de Agronomía. Montevideo, Uruguay.

Autores: Gustavo Benítez , Rodrigo González, Santiago Monteverde, Emiliano Guedes,
Rodrigo García.

Resumen:
La producción familiar requiere tecnologías adaptadas que permitan optimizar su producción
y superar las limitantes de competencia en el mercado, sobre todo la escala. En Uruguay, se
vienen desarrollando sistemas de Pastoreo Racional Voisin (PRV) en vacunos de carne,
aplicados principalmente a la producción familiar. En el rubro ovino este sistema se empezó a
aplicar en predios de la región metropolitana vinculados a procesos agroecológicos. El
estudio económico del PRV es fundamental para evaluar su conveniencia y adaptabilidad a
este tipo de productores. La bibliografía indica que el PRV genera beneficios como aumento
de la producción por hectárea y reducción de costos por unidad de producto posibilitando una
mayor ganancia económica.
El objetivo del trabajo es realizar una evaluación económica, financiera y del balance de
trabajo ( ex-ante ) de un sistema de PRV determinando su viabilidad en un predio familiar de
cría ovina en la región metropolitana.
El sistema de PRV se instaló en un predio situado en la región metropolitana de Montevideo,
de 7 ha con una majada de 44 ovejas de cría de la raza Milchschaf que comercializa corderos
directamente al consumidor final.
Se desarrolló un sistema de registros de eventos económicos, productivos, reproductivos,
sanitarios y de manejo de las pasturas. Se realizaron entrevistas semiestructuradas, recorridas
de campo y análisis de datos históricos. Se determinó la situación económica, productiva y
del balance de trabajo (BT), previa a la instalación del sistema. Una vez instalado el PRV se
determinó el monto total de la inversión. La evaluación económica se realizó con el método
del Presupuesto Parcial, mientras que para la evaluación financiera ex ante se construyó el
flujo de fondos a 4 años, utilizando los indicadores VAN (COp=10%) y TIR.
Los principales resultados mostraron en el BT inicial una excesiva demanda de trabajo. La
inversión inicial fue de 3.265 U$S/ha, de los cuales 28,4% corresponde a alambrados (51
piquetes de 1.185 m² c/u), 12,9% almacenaje y distribución de agua, 2,3% electrificador y
56,4% mano de obra total. La instalación del PRV es conveniente económica y
financieramente. Se prevé un incremento del 196% en el producto bruto (U$S 5.495 a U$S
16.259), debido fundamentalmente al incremento de la carga animal, cantidad y peso de los
corderos faenados. Los costos se incrementan de U$S 5.433 a U$S 9.416 (73%). Los costos
variables se aumentan un 141%, mientras que los costos fijos crecen el 44%. Si bien se
computan costos fijos nuevos vinculados al PRV (depreciación, mantenimiento y costo de
oportunidad), el ficto de mano de obra se reduce 32%. El VAN fue U$S 5.251 y la TIR fue
del 16%.
El sistema requirió importantes niveles de inversión, pero tiene un gran potencial de mejora
económica y en organización del trabajo. La inversión inicial puede reducirse utilizando
mano de obra propia o instalándolo de forma paulatina. Si bien los resultados son
auspiciosos, son necesarios más estudios para concluir sobre los beneficios del PRV.

Evaluación económica de un sistema de Pastoreo Racional Voisin en un predio familiar de cría ovina.

13 nov 2018

Cierre Mas Tecnología Agroecología-PRV Ovinos


“Manejo agroecológico y pastoreo racional de ovinos en predios de productores familiares de la región metropolitana”.

Jornada de Campo Cierre de Proyecto
+TECNOLOGÍAS PARA LA PRODUCCION FAMILIAR

Martes 27 de noviembre
hora 9:00


El presente proyecto culminando su ejecución, realizará dos jornadas de campo. La primera el 27 de noviembre, en la “Ecogranja Svealand”, predio integrante del Toronjil (Red Agroecológica del Uruguay) y la Sociedad de Fomento Rural Piedra del Toro (CNFR), predio ubicado en Montevideo rural. La segunda será realizada el 21 de noviembre, en el predio “Boomstein”, ubicado en la zona de Estación Margat (Canelones), integrante de la Sociedad de Fomento Rural Rincón de Velázquez (CNFR).
Para esta primer jornada se convoca a todo público interesado en la temática haciendo hincapié en que esta será la Jornada de cierre del proyecto y además una instancia ideal para los que aún no conocen el sistema de Pastoreo Racional Voisin (PRV) y las líneas de trabajo iniciadas se puedan interiorizar de las mismas.

14 ago 2018

Proyectos Más Tecnologías relacionados a pastoreo intensivo en predios familiares

Algunos de los Proyectos Más Tecnologías relacionados al PRV y/o a pastoreo intensivo en predios familiares. (en base a Boletines Más Tecnologías)

“Valoración Social y productiva del Pastoreo Racional Voisin en predios familiares”.

El tema cuenta con una demanda concreta desde los productores familiares y eso se refleja en su activa participación: aproximadamente 50 productores en la primera jornada abierta de organizaciones de Salto, Paysandú, Rivera, Lavalleja, Durazno, Florida, Rocha, Maldonado se hicieron presentes en el predio del Sr Juan Dutra, en Cuchilla de Laureles (Tacuarembó). Participaron asimismo técnicos de la Alianza del Pastizal, la DGDR, el SNAP y la recientemente constituida Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal.
El proyecto fue presentado por la Sociedad Fomento Rural Sexta Sección de Tacuarembó y cuenta con la participación del equipo técnico de Alianza del Pastizal.

  • El componente central está orientado a cuantificar y caracterizar las variables de resultado animal y vegetal que se logran bajo este sistema de manejo y el comportamiento sanitario del rodeo. 
  • El segundo componente está orientado a generar información objetiva sobre la carga de trabajo que implica la implementación de un PRV así como las capacidades que debe tener quienes lo gestionan. 
  • El tercer componente está enfocado a generar las bases y los vínculos necesarios para crear una organización de productores usuarios o simpatizantes del Pastoreo Racional Voisin.

"Investigación participativa en Campo Natural"

El proyecto propuesto desde la Sociedad de Fomento Rural Colonia Juan Gutiérrez en Paysandú, cuenta con la participación del Instituto Plan Agropecuario,  Facultad de Ciencias y Facultad de Agronomía de la Udelar, Instituto Nacional de Colonización y la Universidad de Buenos Aires. 
La propuesta aborda varios temas clave para el manejo de Campo Natural:
  • Evaluación de la respuesta a la fertilización de dos comunidades vegetales de pastizales nativos; esto permitirá eventualmente recurrir a pasturas naturales fertilizadas en lugar de verdeos implantados.
  • Comparación entre prototipos de cosechadoras de campo natural (batea y cepillo a través de tipo, peso, viabilidad y calidad de semillas de interés forrajero.); evaluación de momentos de cosechas (Batea, cepillo y heno).
  • Evaluación de efectividad en el control selectivo y estratégico de malezas. 

"Alternativas para promover un manejo sustentable del Campo Natural en sistemas ganaderos familiares de las Sierras del Este"

El proyecto tiene su base en la Sociedad de Fomento Rural de Ruta 109 ( Rocha y Maldonado) y cuenta con el apoyo de INIA y el Centro Universitario Regional Este de la UdelaR. 
  • Un primer componente del proyecto lo constituye la evaluación participativa de medidas de control de malezas sobre Campo Natural. El control de malezas se evaluará en 3 predios de productores socios de la organización, que combinan control a través del pastoreo con control mecánico y químico.
  • explorar medidas de manejo de áreas engramilladas para la restauración de campo natural. 
  • Un segundo componente implica la instalación de parcelas de multiplicación de Bromus auleticus, gramínea nativa de crecimiento invernal y gran aptitud forrajera. La multiplicación se realizará en 2 predios que combinan las mejores condiciones de interés y compromiso de los productores, y de aptitud agronómica para la instalación de los semilleros. En un predio se multiplicará el cv. "Potrillo” de FAGRO, mientras que en el predio restante el cv. "Tabobá" de INIA . Las parcelas son de entre 0,5 y 1 ha de superficie. El objetivo es generar volumen de semilla de Bromus auleticus, para favorecer su introducción en predios piloto en una etapa futura.
  • Incrementar el volumen de semilla de Bromus auleticus disponible para su multiplicación, para su introducción a campo junto con otras especies forrajeras nativas como Paspalum dilatatum. Evaluar mediante métodos sencillos y participativos, la respuesta del campo natural a la fertilización nitrogenada.


"Evaluación en red de módulos de Pastoreo Racional en Campo Natural: Profesor Juan C. Millot."

El proyecto es liderado por la Cooperativa Agraria Limitada de Aiguá (Maldonado) y cuenta con otras organizaciones socias: Cooperativa de la Quebrada de los Cuervos (Treinta y tres), El Fogón Cooperativa Agraria Ltda (Durazno) y la Asociación Rural de Reboledo (Florida). Como instituciones de investigación participan la Alianza del Pastizal y el Instituto Plan Agropecuario. 
Para levantar la restricción en el manejo de Campo Natural, el proyecto propone un esquema de módulos de 6 a 10 potreros, que tengan en cuenta la heterogeneidad vegetal existente, con una periodicidad de cambios de animales aproximadamente semanal y una intensificación moderada totalmente compatible con las posibilidades reales de adaptarlo a productores familiares. Esta cantidad de subdivisiones implican descansos de las pasturas de entre 40 y 60 días.

"Evaluación de nuevas tecnologías para el rubro ovino en Movimiento de la Juventud Agraria"

El proyecto liderado por el Movimiento de la Juventud Agraria, con el apoyo del Programa Nacional de Producción de Carne y Lana de INIA (Estación Experimental Las Brujas), abarcando jóvenes de Canelones, Florida y Maldonado.

La iniciativa apunta a evaluar nuevas herramientas tecnológicas para incrementar la cantidad y la velocidad de crecimiento de los corderos obtenidos, en condiciones intensivas de pequeña escala y utilizando razas prolíficas, en condiciones comerciales. 
  • Se trata de experimentar en investigación participativa y evaluando en forma conjunta, suplementación pre-ovulatoria (flushing corto) con concentrados proteicos + taninos con el objetivo de incrementar la tasa ovulatoria en biotipos maternales y prolíficos, 
  • la utilización parcial de cruzamientos terminales (Poll Dorset) y 
  • la utilización de una estrategias de creep feeding, adaptada en la práctica para las condiciones productivas de los productores de referencia (cordero pesado precoz). 
Otra innovación que se ha adicionado recientemente al proyecto es la utilización y evaluación de un software específico para la gestión de los establecimientos que participan de la experiencia; esta herramienta se ha puesto en marcha junto a la identificación electrónica de los ovinos mediante caravas visuales y bolos ruminales con microchip. 

"Uso del concepto de asignación forrajera en el manejo sustentable de un campo de recría sobre Campo Natural"

En conjunto entre la Liga de trabajo de Fraile Muerto (Cerro Largo) e INIA. Se plantea cómo idea central el ajuste continuo de la carga, potrero a potrero con un enfoque de manejo adaptativo, basado en la estimación periódica de la disponibilidad de forraje y en consecuencia la asignación de forraje en función del peso vivo de los animales en cada momento del año. 
La evaluación está centrada en el campo de recría del Instituto Nacional de Colonización gestionado por la Organización, por lo que la iniciativa también cuenta con el apoyo de esta institución.
  • Avanzando en la propuesta de manejo para utilizar el concepto de asignación de forraje en el campo de recría, se ha planificado la subdivisión del potrero de mayores dimensiones de modo de poder facilitar ajustes de cargas y asignaciones. 
  • Otra línea de trabajo es la evaluación del efecto de la arbustización (presencia de chircas) en la productividad de la pastura, para la cual se ha definido la metodología y será detallada en siguientes avances. 
  • Finalmente, se ha aplicado el índice de integridad ecosistémica (IIE) desarrollado por INIA para evaluar la situación ambiental inicial, recorriendo todos los potreros del establecimiento. Cabe recordar que este índice integra estados de especies, estructura, cursos de agua y suelos y brinda un valor en escala de 1 a 5 por potrero y un valor general para todo el predio. El IIE general fue de 3.97.

"Evaluación productiva y ambiental de estrategias de pastoreo no tradicional sobre campo natural en predios ganaderos familiares"

Presentado por  Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal (AUGAP), Liga Fomento Campamento Artiguista (LFCA - Tacuarembó). Participa  Alianza del Pastizal y Facultad de Agronomía (UdelaR); Instituto Plan Agropecuario (IPA), Centro Universitario de Tacuarembó (CUT- UDELAR) y Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP).
TEMÁTICA: El proyecto apunta a evaluar cuantitativamente los cambios productivos, sociotécnicos y ambientales, ocurridos en predios que realizan estrategias de pastoreo no tradicionales y  compararlas con sus vecinos bajo pastoreo continuo tradicional. Para evaluar dichos cambios se compararán cuantitativamente los predios a través del tiempo (antes y después de su conversión al nuevo sistema de pastoreo) y con predios cercanos que continúan bajo pastoreo continuo tradicional.

"Validación de la cria de perros maremma a nivel de productores familiares con ovinos"


Presentado por la Sociedad de Fomento Rural e Industrial de Maldonado, Cooperativa el Fogón de Sarandí del YÍ (Durazno), Sociedad Fomento Colonia Porvenir (Paysandú).
ENTIDAD DE INVESTIGACIÓN: Secretariado Uruguayo de la Lana.
El proyecto tiene como objetivo validar la cría de perros Maremma a nivel de productores familiares con ovinos. Dado el buen resultado obtenido en la disminución de daño por diferentes predadores y la elevada demanda por cachorros, la iniciativa apunta a validar la cría a escala de la producción familiar como una fuente más de ingreso generada dentro de sus propios predios. El hecho de que se trate de productores familiares que vivan en el establecimiento, es una ventaja adicional ya que permite una dedicación específica a la atención en la cría de los Maremma con adecuada capacitación previa.

"Integración de la forestación en predios ganaderos y lecheros familiares: desafíos, potencialidades y herramientas para tomar decisiones"

ORGANIZACIÓN DE PRODUCTORES: Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR).
ENTIDAD DE INVESTIGACIÓN: Facultad de Agronomía (UdelaR): Departamento de Ciencias Sociales; Departamento de Sistemas Ambientales; Departamento de Biología Vegetal.

  • El primer componente profundizará la evaluación de los impactos de la integración de montes en sistemas ganaderos y lecheros familiares, extendiendo el plazo de monitoreo en las parcelas instaladas en tres predios durante la primera edición de Más Tecnologías. 
  • El segundo componente apunta a incluir nuevos casos de productores (y sus técnicos asesores y especialistas) que han incorporado forestaciones con diversos fines, en una secuencia de actividades de análisis y sistematización de las experiencias y sus resultados. El producto final de este componente será un documento con las principales recomendaciones orientadas a productores que deseen incorporar forestaciones en sus predios. 
  • El tercer componente consiste en relevar las especies presentes y explorar el comportamiento de especies forrajeras bajo dosel en parcelas demostrativas instaladas en el Centro Regional de Capacitación (Aiguá). Se trabajará con 3 especies promisorias: Paspalum notatum, Paspalum juergensii y Eryingium regnellii.


"MANEJO AGROECOLÓGICO Y PASTOREO RACIONAL DE OVINOS EN PREDIOS DE PRODUCTORES FAMILIARES DE LA REGIÓN METROPOLITANA"

Presentado por : Comisión Nacional Fomento Rural – CNFR / Red de Agroecología del Uruguay (RAU).Participa además el Programa Integral Metropolitano de la Universidad de la República (PIM)/ Facultad de Veterinaria (FVET)/ Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable.
TEMÁTICA: Identificar, evaluar y sistematizar alternativas de manejo agroecológico de
ovinos/pastoreo racional en sistemas familiares de la Región Metropolitana.

28 feb 2018

Coyuntura rural: los varios campos.

Carta Abierta de Ramón Gutiérrez 

(Consejero de la Comisión Nacional de Fomento Rural e integrante de la Unidad Cooperaria Nº 1 Cololó, Soriano)

24 de febrero de 2018


He decidido hace ya unas semanas participar del debate público que suscitó la movilización de los autoconvocados tras la consigna “un sólo Uruguay”. No me habrán encontrado embanderado, ni en la fila rumbo a Durazno o haciendo punta en una vigilia. Y no porque me sobre plata o porque no tengamos deudas, no porque nuestros ingresos sean en pesos y nos dé lo mismo el tipo de cambio, no porque me tiemble el pulso para gritarle al gobierno o le deba favor alguno, menos aun porque discrepe con los métodos de movilización. No le escurro el bulto a la pelea si es por una causa noble y entiendo saludable socialmente que el pueblo se movilice activamente para defender sus intereses.

Desde que tengo memoria adulta estoy movilizado para defender los intereses de quienes vivimos del trabajo en el medio rural. Hemos estado detrás de la denuncia al modelo extranjerizador y su riesgo para los productores familiares cuando Blasina se deleitaba con los números del agronegocio. Hemos denunciado públicamente la sangría de productores y la profundización de la concentración de la tierra de la última década “ante panzudos burócratas”, cuando el gran empresariado nacional que hoy grita en las cuchillas se dedicaba a embolsar dinero. Hemos defendido la dignidad de los productores familiares cuando el profesionalaje cajetilla y la tecnocracia hoy sensibilizada se dedicaba a despreciarlos y diagnosticarles muerte segura. Hemos alentado la asociación para producir, para consumir o para vender buscando que la tajada para los que producimos sea mayor y zafar así del yugo de la intermediación. Hemos alimentado siempre que pudimos el debate público, en el campo y la ciudad, para dignificar el trabajo rural y para abonar un proyecto de campo cada vez más oriental, cada vez más poblado. Hemos alertado desde la contradicción misma, sin moralina y sin hacer religión verde, sobre los efectos para entorno y la salud de la forma en que producimos y nos hemos movilizado en defensa de la tierra entre una multitud.

¿Por qué no movilizarme ahora si al parecer todo el campo está de acuerdo? He aprendido con las lecheras el papel de la punta y el engaño del rodeo. Quien arrea sabe que si guía la punta, el montón va detrás sin mayor dificultad. Y aunque lindo sería que existiera un sólo Uruguay, la verdad es que hay lotes. Y a éste servidor no lo enfilan para esa cimbra ni a mangos, si la punta la marcan los que siempre nos negaron, los que siempre nos despreciaron, los que no luchan más que por su bolsillo sin importar consecuencias.

No mira el brete quien no quiere. Pero hace rato ya que es visible la encerrona a la que nos condujeron: o estás con el gobierno o estás con nosotros. Sería el primero en la fila si creyera que la dirección que tomó la movilización representa la dignidad nacional o un empuje soberano. Pero quien haya prestado atención al apoyo obtenido por todo el gran empresariado, por las cadenas de los grandes medios de comunicación, por todo carancho carroñero con ojos de billete, sabe que esta mersa no está interesada en los productores, su única patria es el dinero, su licor el poder y su único objetivo es el desgaste del gobierno para recuperar el Estado.

En esa encerrona hay salidas dignas, ante el dilema instalado con ojos electoreros de cara a 2019: oponer una agenda propia que levante los verdaderos problemas de los que vivimos del trabajo en el medio rural. Podemos seguir embriagados con la agitación campera, pero mañana, cuando la rosca marche de nuevo (y va a marchar) el chico seguirá con sus mismas penurias y el acomodado pasará en su vehículo de lujo y siquiera mirará para el costado. Hay muchos Uruguay todos los días y son muy distintos sus problemas. En ésta cruzada del campo, los productores chicos son puesta en escena, son ejército de infantería mediático para otros intereses que reposan en cómodas butacas.

No hay necesidad de simpatizar con una misma divisa. Eso me tiene sin cuidado. Me importa más el día después y para eso es imperioso acordar qué tipo de gremialismo nos conviene, quiénes somos nosotros y quiénes son nuestros aliados. Para alguien de trabajo no puede ser compañero un patronazo ausente o un rentista. Para un patriota, no será nunca aliado un transador. La agenda para los chicos sigue siendo tierra, seguridad de tenencia y financiamiento. Hay más, sin duda, entre ellos las condiciones para poblar y el conocimiento técnico a nuestro servicio, pero éste es el núcleo duro, meterse con la escala para sobrevivir con un ingreso digno y poder hacerlo sin dejar nuestro ingreso en los intereses que nos cobran para adquirir herramientas, animales, instalaciones o insumos.

El achique del Estado no es algo para nosotros, es para las transnacionales o alguna S.A. local. Podemos y debemos escrachar en la plaza pública a quienes no cuidan lo que es de todos, podemos y debemos exigir lo que parece justo recibir de nuestras propias empresas UTE y ANCAP, pero sin Estado, en la competencia mercantil pura y dura los que nacen en cuna de oro ganan y los que tenemos poco perdemos. No se trata de reivindicar éste Estado tal cual es, se trata de abrir los ganchos para no repetir consignas que nos cavan la tumba. El drama de la producción familiar es el sistema de competencia mercantil y nuestro destino si queremos sobrevivir es cambiarlo por otro sistema que levante la ley del trabajo por sobre la ley del dinero.

En el sistema en que vivimos, la competencia perfecta no existe, no sólo por las asimetrías entre productores, no sólo por diferencias regionales con diferentes potenciales, no sólo por la diversa capacidad de quienes están a cargo, no sólo por el conocimiento acumulado por una nación, la norma en el sistema capitalista es la existencia de oligopolios que alteran las reglas de juego, concentran poder, distorsionan la competencia y nos mandan al muere por mejores laburantes que seamos. Las cadenas agroalimentarias no son la excepción y éstas tienden actualmente, para maximizar su poder, a articular toda la cadena desde la producción primaria, a la industria y el comercio exterior.

En 1961 fueron censadas en Uruguay 87.000 explotaciones, en el 70, se redujeron a 77.000 y para los siguientes censos se registraron 68.000, 55.000 y 57.000 explotaciones. En el censo del año 2011 se registran 45.000 explotaciones. La población rural también se redujo en estas décadas. Según la información del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) se puede saber que en 1963 la población rural ascendía a 19,2% de la población total del país y en el censo del año 2011 resultó en 5,34%. Por supuesto que existieron cambios técnicos en el medio que alteraron el costo medio de producción y barrieron la vieja agricultura, por supuesto que hubieron rubros que ingresaron y otros que salieron del tablero del negocio, pero la regla es que en la competencia de mercado, los chicos son los que quedan por el camino. En la última década desaparecieron 12.000 productores, más del 90% menores a 100 hectáreas de superficie. Se fueron 12 personas por día del campo desde los 60 a esta parte (más de 200.000 y hoy viven más de 150.000 personas en asentamientos irregulares de las ciudades).

A medida que somos menos, la relación de fuerzas objetiva que tenemos es menor, la importancia democrático-electoral es menor, la participación en la economía es menor: tenemos menos poder. El abrigo de los débiles primero es estar unidos entre nosotros, asociarnos en todos los frentes que podamos aunque sea complicado, aliarnos con otros que viven del trabajo como nosotros para tender puentes solidarios y por último el gran paraguas que tenemos es el Estado. No porque nos guste ese semejante armatoste, porque lo precisamos. En la economía abierta del mundo global donde competimos con el capital financiero y su circuito de especulación, no sólo debemos respaldarnos en el Estado, debemos cuidar la propiedad pública como tarea estratégica, porque lo otro es una selva donde claramente no somos los leones. Incluso quienes más se embanderan con el achique del Estado, son los primeros en pedirle auxilio cuando viene la mala. No hay que olvidar que existió no hace tanto el “Uruguay plaza financiera” como proyecto nacional y que los más privatizadores de todos, los que quisieron cerrar el Instituto Nacional de Colonización (INC), socializaron las pérdidas de los bancos cuando se fundieron y nos dejaron en la ruina.

Integro actualmente una Cooperativa de producción en tierras del INC. Claro está que el Estado nos ha beneficiado y que sin sus políticas sería más difícil para nosotros avanzar. Aun estando en contradicción con el Estado porque me cobra la renta además de impuestos, primero debo ser capaz de abstraerme para ver que sin él, jamás hubiéramos podido acceder a la tierra muchos de nosotros. Claro está que voy a defender los instrumentos de apoyo por proyectos para la producción familiar que existen y voy a pelear porque se profundicen más aún. Claro está que voy a defender que las compras públicas no sean el nicho de alguna gran empresa revendedora, sino que privilegie a productores familiares, cooperativas y pequeñas empresas. No preciso hacerle el caldo gordo al gobierno para reconocer eso, preciso ser consciente de mis intereses. Y no hablo con ojos de mendigo porque no creo que haya que quedarse quietos con la mano tendida sino pasar a la ofensiva para recuperar el territorio que nos usurparon. Nada depende más que de nosotros y si logramos que el Estado cumpla funciones más favorables para nuestros intereses es una conquista que mantener. A esto me refiero con el día después. Podemos apostar fichas en varios lados, pero el montón más grande lo tenemos que apostar en nosotros mismos, en nuestros intereses y en nuestra fuerza.

Es evidente ya que la oposición partidaria acumuló políticamente con el caso Sendic y la gestión de ANCAP. Claro está que no quiere soltar ese hueso mientras siga dando frutos. Claro está que el gobierno defenderá aquellas políticas efectivas y resaltará sus logros. Ambos intentarán amplificar su pedazo de verdad. Son las reglas de juego. Cada individuo llegado el momento se hará una visión de conjunto y elegirá.

Ahora, gremialmente, sería de enorme ingenuidad que carguemos todas las baterías en asuntos de gestión. Los problemas para nosotros son de Política con mayúscula: son estructurales. Precisamos cambios de fondo para avanzar. La producción familiar viene perdiendo por goleada con cada paisano que deja el campo. Resistimos sí, pero vamos perdiendo. Ni ANCAP, ni UTE tienen que ver con la sustancia del partido que estamos jugando nosotros cuando la mayor parte de nuestros compañeros son productores ganaderos. Hay que recuperar la agenda histórica de Comisión Nacional de Fomento Rural, su fuerza instituyente para crear el INC reivindicando la función social de la tierra, el derecho natural de los orientales a poblarla y trabajarla, hay que recordar la deuda histórica con el viejo Artigas y su reglamento de tierras, la audacia del reformismo batllista fomentando agricultura donde no la había, industrializando productos agropecuarios cuando no cubrían el mercado interno y que ahora son canasta de exportación, o la de Wilson y su programa que limitaba la extensión de tierra bajo una firma, cargando impuestos a las grandes extensiones o las distintas vertientes de la izquierda y su programa de reforma agraria. No es un asunto de divisa, la pelea por democratizar la tierra está en nuestro ADN desde el día que nos liberamos del imperio español.

Hay que seguir hablando de políticas diferenciadas para la producción familiar, para dejar de ocupar el 15% del territorio siendo más del 60% de los productores y mañana poder decir que ocupamos el 50% de la tierra siendo 95%. Ahí sí podremos avanzar más aun, ahí sí tendremos más peso en la economía y podremos negociar con la agroindustria o el comercio exterior. Ahí sí podremos nosotros avanzar cooperativamente sobre la fase industrial o más allá. No debemos olvidar que CONAPROLE nace como política estatal y permanece años siendo co-gestionada entre Estado y productores hasta su afianzamiento. Lo público ha cumplido funciones nobles en Uruguay y determinantes en su devenir económico. Ahí sí además de tener importancia social para las estadísticas, tendremos como productores familiares, algo de poder sobre las cadenas de valor. Ahí si los pobladores rurales seremos un poco más ciudadanos de lo que somos hoy.

Dejemos de repetir consignas ajenas, dejemos de levantar programas ajenos. Nosotros debemos luchar por un Estado eficiente sí, por un Estado transparente sí, pero también por un Estado fuerte, donde podamos exigir el cumplimiento de los derechos consagrados en la Constitución y donde no exista mejor parámetro de justicia que el esfuerzo. Tenemos derecho a vivir y producir en el campo y hay muchos como nosotros que tienen el mismo anhelo. Hay mucho más gloria que la pelea que hoy está arriba de la mesa, hay un futuro mucho más ambicioso y promisorio por construir que rescatar una moneda más. Claro está que en la emergencia lo innegociable debe ser que el yugo de la deuda no se lleve productores laburantes del campo. ¡Ni uno menos! Para defender a los nuestros cuenten conmigo hasta el final, para abonar el paisaje de un campo con más productores y con más gente ahí estaré, pero si la agenda que vamos a levantar es la de Ignacio De Posadas, Blasina o los conserveta de la radio rural, si la propuesta es ser carne de cañón para impulsar medidas genéricas que benefician fundamentalmente a los grandes propietarios y los grandes agro-exportadores, me quedo en campaña que hay mucho por hacer en la chiquita.



2 ago 2016

Organizaciones de la producción familiar en Uruguay: Situación actual y principales desafíos

Pascual, Ana; Guedes, Emiliano; Monteverde, Santiago; Agüero, Mariela; Benitez, Gustavo; Ferreira, Ana; Oreggioni, Walter; Tommasino, Humberto.[1]


Resumen
En el agro uruguayo se han producido cambios en los últimos tiempos que han puesto en debate la sustentabilidad de la producción agropecuaria, y en particular el rol que tiene la producción familiar en la misma. Desde la década del 60, hubo una tendencia a la disminución de los productores familiares y sus organizaciones. Este proceso se inscribió en el desarrollo de políticas neoliberales, acelerado en el medio rural por el desarrollo del agronegocio. En las últimas décadas se produjeron una serie de cambios políticos que cuestionaron al modelo neoliberal de la década del 90. En el agro se expresa entre otras cosas en la generación de políticas diferenciales para la producción familiar. En gran medida estas políticas estimularon cambios en las organizaciones de productores/as familiares aumentando el número, la representación y las formas organizativas. Este trabajo tiene como objetivo caracterizar las organizaciones que nuclean productores familiares en el Uruguay, en base a su ubicación, estructura, funcionamiento, vínculos y desarrollo de estrategias colectivas (sociales y de apoyo a la producción), analizando su relación con los procesos de sustentabilidad (in-sustentabilidad) de la producción familiar. Para la construcción de dicha caracterización se realizó el análisis de fuentes de información secundaria, complementado con la realización de entrevistas a informantes calificados. Posteriormente el estudio se profundizó con el análisis de la información de 117 organizaciones rurales de primer grado (SFR, Cooperativas Agrarias, etc.). En base al panorama generado sobre la situación actual de los procesos organizativos de la producción familiar, se nos presentan escenarios que plantea desafíos e interrogantes, entre ellas:¿en qué medida las estrategias colectivas generadas por las organizaciones contribuyen a la sustentabilidad de los/as productores/as familiares?, ¿Cuáles son las principales limitantes que enfrentan estos sujetos colectivos?

Presentado en: III Congreso Ciencias Sociales Agrarias. Montevideo. Uruguay. 21- 22 julio de 2016



[1] Grupo Investigación en Extensión Rural y Desarrollo, Facultad de Veterinaria, Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio, Universidad de la República. 



Organizaciones utilizadas para el análisis del trabajo.

2 oct 2015

La cuestion agraria hoy

EL PROBLEMA AGRARIO NACIONAL

Los sistemas de producción nacionales están fuertemente vinculados al mercado capitalista, y a través de éste, impactados con sus tendencias generales de desarrollo. A nivel del agro podemos identificar una gran valorización de los recursos, aumento precio de la tierra, incremento de la inversión y productividad, fuerte concentración de capital, deterioro de los recursos naturales e impactos ambientales, disminuye la población vinculada a la actividad agropecuaria y si bien hay una mejora en las condiciones materiales de vida de la población rural, ésta no ha acompañado el aumento de la productividad. Las principales características indicadoras que expresan la problemática agraria hoy y el costo social consiguientes son:
  • Transnacionalización y avance del agronegocio
  • Concentración y extranjerización de la tierra
  • La emigración rural
  • Disminución de trabajadores permanentes
  • Incidencia de la pobreza rural
  • Degradación y contaminación del medio ambiente
  • Concentración de la producción y disminución de las unidades de producción familiares
La posesión de la tierra, así como de la riqueza que dicha posesión genera, continua siendo desde hace décadas la clave del problema. O sea, la estructura en cuanto a tamaño de las unidades de producción y la forma de tenencia de la tierra. Esta estructura es en parte, consecuencia de la forma de inserción internacional en el sistema capitalista de Uruguay como país periférico y dependiente.

TIPOLOGIA DE SISTEMAS DE PRODUCCIÓN 


En los últimos años al igual que en otros países de Latinoamérica, es cada vez más notoria una tendencia a diferenciar entre unos sistemas de producción caracterizados como “agronegocio” y los otros, que en base a las posiciones mayoritarias en Uruguay, la podríamos clasificar como sistemas de producción “familiares”.

Podríamos caracterizar a groso modo a los primeros como vinculados con gran capital, rubros exportadores, gran uso de recursos naturales, mano de obra asalariada, vinculado a capitales extranjeros transnacionales, manejados como empresas con el objetivo principal de maximizar tasas de ganancia/riesgo. Estamos hablando de unos pocos miles de empresas, el resto de las aprox 45mil que hay en Uruguay son mucho más diversas y difíciles de encasillar, pero que en términos muy generales hablamos de producción familiar, productores chicos, colonos, emprendimientos de economía social, agroecológicos, campesinos, minifundistas, etc. Donde si bien la racionalidad del “capital” está presente, podríamos decir que no es la principal, al menos en una escala de tiempo larga.

Este segundo grupo en cierta medida, y justamente por no tener los mismos objetivos que el capital, tiene varias desventajas al estar inserto en un sistema socioeconómico donde la institucionalidad y el poder fueron construidos en función del capital. El agronegocio en cierta medida no necesita organizarse, en tanto que el capital es quien organiza la producción, establece las pautas dominantes de reproducción de los medios y las condiciones productivas y principal constructor de territorios. Los otros sistemas, en tanto, necesitan de una organización de “autodefensa”, que permita desarrollar contra-tendencias del sistema dominante. Estas contra-tendencias podemos ubicarlas en la interna de los sistemas de producción, pero sobre todo fuera de ellos. En los últimos años con la llegada de la izquierda al gobierno se han impulsado una serie de medidas tendientes a generar políticas diferenciales con un centro claro en la producción familiar.

 Por otro lado las organizaciones de productores chicos, colonos, agroecológicos, etc. que históricamente no tuvieron peso parecen ir tendiendo a un cierto grado de nucleamiento en torno a la idea de juntarse en defensa de su forma de producción. En este proceso podemos ubicar al posicionamiento de la Comisión Nacional de Fomento Rural y la Asociación Uruguaya de Productores de Cerdos, entre otras organizaciones, que se plantean en defensa de la producción familiar, aunque aún sin una clara línea política-programática. Otra vertiente podría ser la de los productores agroecológicos, en torno a un Plan Nacional de Agroecología, en parte quizás con una visión más contratendencial, pero agrupando a muy pocos actores sociales. Esta posición agroecológica tiene, por otro lado, la “ventaja” de involucrar a otros actores como por ejemplo los consumidores. Esta visión agroecológica, políticamente está en una construcción inicial, el programa actual del FA lo tiene por primera vez entre sus planteos ideológicos, pero como un punto muy secundario, incipiente en su desarrollo conceptual y ligado a “lo orgánico”. Otra vertiente, muy poco desarrollada en Uruguay o abandonada, pero con mayor visibilidad en otros países latinoamericanos son las posiciones relativas al campesinado. En Uruguay, no hay a nivel de productores una autodefinición de campesino, a diferencia de los términos de productor familiar o agroecológico, no habiendo ninguna organización relevante que se autodefina campesina.

Esta cuestión de términos, no es menor, ¿Quién disputa el territorio al agronegocio, la producción familiar, la agroecología, el campesinado? La respuesta no es simple, pero es necesaria. Debe equilibrar la “pureza” ideológica, con la praxis política, con la capacidad de organización de los implicados, lucha política y políticas públicas. Por ahora, el término agricultura familiar es sin duda el mayor frente.

TERRITORIALIZACION - SISTEMAS


Fernandes (2009) plantea que el proceso de desarrollo, configura tres grandes tipos de paisajes en el campo, proponiendo una tipología de territorios a partir del analisis de la realidad brasilera. Siguiendo a Fernandes los tres territorios podrían ser (1) el territorio del agronegocio caracterizado por la gran escala, la homogeneización, el vaciamiento del campo y el monocultivo; (2) el territorio de la agricultura familiar (campesinado, en términos de Fernandes) caracterizado por la pequeña escala, la heterogeneidad, la radicación en el campo y el policultivo; y (3) el territorio de la agricultura familiar (campesinado) monopolizado por los agronegocios, donde están  los productores familiares fuertemente subordinados al gran capital, pero siguen produciendo y viviendo en el campo. Oyhantçabal (2013) plantea para el caso Uruguyayo otro territorio, el del capital local monopolizado y/o articulado al agronegocio, vinculado a empresas nacionales grandes y medianas. A éstos cuatro tipos podríamos agregar un quinto, el construido a partir de nuevas formas de organización social de la producción, basada en criterios de economía social, (agroecología?), en busca de una transformación social progresista.


Tipologia sistemas de produccion territorio

Citas:
  • Fernandes, B. M. Territorio, teoría y política. En: Velásquez, F. L. y Ferro Medina, J. G. Las configuraciones de los territorios rurales en el siglo XXI. Bogotá: Edit. Pontificia Universidad Javeriana, 2009. p. 35-66. 
  • Oyhantçabal, G. Los tres campos en la cuestión agraria en Uruguay. NERA Presidente Prudente, São Paulo, ano 16, n. 22, p. 82-95, jan./jun. 2013.

28 abr 2015

Sustentabilidad de la agricultura familiar

producción agropecuaria familiar

Introducción

Siguiendo a O´connor (2000) lo “sostenible” tiene una connotación a la vez práctica y moral. ¿Existe acaso alguien que se oponga a la “sostenibilidad”? El significado más elemental de “sustentar” es “conservar algo en su ser o estado”, como mantener un cierto ingreso. ¿Qué productor estaría en contra de mantener su capital y mantener su reproducción? Otro significado posible es el de “proveer de alimentos o medios de vida”. ¿Qué pequeño productor descapitalizado o con poca tierra, o que trabajador rechazaría este significado? Y otra definición es la de “persistir sin ceder”, “defender una posición” o “mantener un estilo de vida o cultura” ¿Qué pequeño agricultor no se resiste a caer ante los impulsos expansionistas del gran capital, enorgulleciéndose por su “persistencia”? Una cuarta forma de definir o encarar el tema es la “sustentabilidad ecológica”, aun cuando es escaso el acuerdo en el significado preciso de esta expresión, si es a nivel de especie, a nivel de ecosistema, bioregión o planeta, si considera los aspectos biofísicos o se combinan con dimensiones socioeconómicas, etc. ¿Quién está en contra de la defensa de “la naturaleza”?

Sostenimiento o sustentabilidad abarca entonces varios sentidos complementarios y contrapuestos; “Sostener el curso de la acumulación capitalista”; “Proporcionar medios de vida a la población mundial”, “estrategias de resistencia, por aquellos que son afectados por la relación trabajo capital” y “la sostenibilidad ecológica”.

O´connor (2000) plantea que estamos en presencia de una lucha a escala mundial por determinar cómo serán definidos y utilizados términos como el “desarrollo sostenible” o el “capitalismo sostenible”. Esto quiere decir que la “sostenibilidad” es una cuestión ideológica y política, antes que un problema ecológico y económico. En un sentido similar Pierri y Foladori (2001) planteaban que los problemas ambientales deben ser enfrentados, en primera instancia, como lo que son: problemas sociales.

Parafraseando a O´connor, si se define “sostener” de estas cuatro maneras, la respuesta breve a la pregunta “¿es posible la producción agrícola familiar sostenible”? es “no”, y la larga es “probablemente no”. Los productores familiares como unidad económica mercantil capitalista, no escapan a las tendencias del sistema mundial. El capitalismo tiende a la autodestrucción y a la crisis; la economía mundial profundiza la diferenciación social y la concentración de capital; no se puede esperar que los pequeños productores y trabajadores soporten la crisis indefinidamente y, como quiera que se defina la “sostenibilidad”, la base material “natural” está siendo atacada en todas partes.
La producción agropecuaria familiar, mercantil, capitalista, podrá resistir (en este sentido ser más o menos sustentable en el mediano plazo) según como se gestionen las contradicciones del sistema capitalista mundial a escala global y nacional o local. Los sistemas productivos familiares podrán resistir aisladamente, pero esta resistencia, no es de por sí, una contratendencia al sistema. ¿Podría llegar a serlo en el marco de una organización social que la contenga?

Sustentabilidad de la producción agrícola familiar.

Pretendemos aquí abordar la sustentabilidad en forma acotada a la producción agrícola familiar en Uruguay, en un sentido de mediano plazo (2 o 3 generaciones) y quizás pragmático, considerando tanto aspectos sociales, como económicos y biofísicos. 

La producción agropecuaria familiar será sustentable en el mediano plazo, en tanto logre alcanzar una cierta rentabilidad y acumulación de capital, logre mantener las condiciones de producción y el acceso a bajo costo de las mismas. Y en el largo plazo en tanto logre articular-se en un modelo socio-productivo que al menos trascienda a las relaciones capitalistas de producción.

El primer aspecto toma en cuenta la necesidad de rentabilidad y acumulación (sustentabilidad económica), los productores individuales necesitan aumentar o mantener una cierta tasa de ganancia, ya sea aumentando la productividad del trabajo, acelerando los procesos productivos, bajando los salarios u otros mecanismos de mayor producción con menor número de trabajadores. En el caso de la producción familiar, la opción es acelerar los procesos de producción, no explotar más a los trabajadores (que generalmente son ellos mismos) y conduciría a una in-sustentabilidad del sistema particular.

Auto explotarse podría ser una alternativa, de hecho lo es para un gran número de productores familiares, y aquí pasamos al segundo aspecto, donde la reproducción de la fuerza de trabajo entra en juego, como una de las condiciones de producción. Una de las particularidades de la producción agropecuaria familiar es que en un mismo predio (espacio físico) conviven un sistema de producción y la reproducción de la familia. Cuando hablamos de auto-explotarse hablamos -es claro- de bajar costos, pero también de condiciones de vida, ¿hasta qué punto aceptan restringir sus expectativas de calidad de vida?

Estas “condiciones de producción” son al menos: 1) la reproducción de la fuerza de trabajo, 2) los recursos o condiciones naturales y 3) la infraestructura urbana-rural, en términos genéricos el espacio. Éstas, según O´connor, están por fuera de la ley del valor en -el sentido Marxista-, vale decir, son cosas que no son producidas como mercancías de acuerdo con las leyes del mercado, pero son tratadas como si fueran mercancías. La producción sostenible requeriría que estas tres condiciones de producción estén disponibles en el momento y en el lugar correcto, en las cantidades y con la calidad correctas, y con los precios ficticios correctos, por lo tanto aquí se cruzan los aspectos ecológicos, sociales y económicos de la sustentabilidad. El precio o los costos de estas condiciones y en términos más generales la capitalización de las mismas, y de la naturaleza y el ambiente en particular, tienden a elevar el costo del capital, a reducir su flexibilidad y aumentar la in-sustentabilidad de las empresas.[i]

La presencia de dificultades importantes en el abastecimiento de fuerza de trabajo, recursos naturales e infraestructura y espacio urbano plantea una amenaza a la viabilidad de los SSPP, e incluso a programas capitalistas enteros de carácter sectorial o nacional. De generalizarse, estas dificultades podrían llegar a amenazar la sostenibilidad al elevar los costos y afectar la flexibilidad del capital. De este modo, los “límites del crecimiento” no se presentan en primera instancia como el resultado de la escasez absoluta de fuerza de trabajo, materias primas, agua y aire limpio, espacio urbano y demás, sino como el resultado del alto costo de la fuerza de trabajo, los recursos, la infraestructura y el espacio (O´connor, 2000).

Pero la sustentabilidad no es solo económica, podemos ver además de los costos, cuales son las formas de reproducción de la fuerza de trabajo, de la naturaleza o el espacio que consideramos “socialmente aceptable”, donde entran en juego aspectos culturales, ideológicos, religiosos, etc. ¿Cuál es la calidad de vida a mantener o a alcanzar?, ¿cuál es un estilo de vida aceptable o deseable? ¿Cuál es la naturaleza a preservar?[ii]. Las respuestas dependerán de complejos problemas de representación, imágenes de la naturaleza, de problemas de solidaridad social, y de cómo es que queremos vivir, de legitimación y poder dentro de las comunidades.

Es importante resaltar que las condiciones de producción no son producidas de acuerdo con las leyes del mercado. Y por tanto, la regulación del mercado sobre el acceso del capital a estas condiciones, es mediada por el poder, y normalmente a través del estado, y es éste quien se encarga en caso de ser requerido (en general pero no exclusivamente, por el capital) de producir las mismas ya sea directa o indirectamente. Aquí, en este tercer aspecto, entra en juego el poder político del capital, el Estado y también el poder de las organizaciones sociales (en sentido amplio). Estamos hablando de los aspectos normativos, legislaciones y los diferentes organismos como el MGAP, el Instituto de Colonización, INIA, etc. y no solamente los vinculados directamente a la producción, todo el andamiaje estatal y paraestatal interviene en esta asignación de recursos. Es por esta razón que a lo largo de la historia se observa que los grandes avances del capital se dan cuando ésta controla el estado.[iii]

Entonces, ahora siguiendo a Braudel, podemos analizar la sustentabilidad en los tres estratos de la realidad, la base material, el mercado y el antimercado.

Los SSPP sustentables deben:
1.       generar procesos agroecológicos –productivos y no productivos- que permitan la reproducción de la base material, (salud, calidad de vida, reproducción de la familia, etc…)
2.       mantenerse en el mercado, al tiempo que
3.       generar mecanismos de producción e intercambio con lógicas de gestión no capitalistas, procesos asociativos, cooperativos…
4.       luchar por el acceso a las condiciones de producción a bajo costo y -sobre todo- generar política anticapitalista (justicia, democracia, participación, libertad…).

Un sistema de producción individual en el corto plazo requiere los primeros dos aspectos, en tanto que en el mediano y largo plazo requiere de organizaciones agropecuarias que apunten a el tercer y cuarto aspecto mencionado, lo que no quita que las organizaciones puedan – y deban- contribuir también a los dos primeros aspectos y de esta forma mejorar las posibilidades de sustentabilidad a corto plazo.

Bibliografía

Braudel, F. 1986. La dinámica del capitalismo. Fondo de cultura económica. Méjico. 48 p.

Kovel, J. 2005. El enemigo de la naturaleza. ¿El fin del capitalismo o el fin del mundo?, Bs. As., Tesis 11, 269 p.

O´Connor, J. ¿Es posible el capitalismo sostenible?Papeles de Población [en linea] 2000, 6 (Abril-Junio). Cconsulta: julio de 2015. en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=11202402  ISSN 1405-7425.

Pierri N. y Foladori G.  (Editores). 2001. ¡Sustentabilidad? Desacuredo sobre el desarrollo sustentable. Montevideo. Trabajo y Capital.




[i] Algunos como O´connor (2000) o Kovel (2005) llaman a esta la “segunda” contradicción del capitalismo, esto es, la reducción de las “ganancias marginales” generada por la contradicción entre el capital y la naturaleza (y otras condiciones de producción), asociada a los efectos económicos adversos para el capital que surgen del ambientalismo y otros movimientos sociales. Amin (1999) plantea que la segunda contradicción intrínseca al capitalismo es la contradicción entre la “racionalidad del cálculo económico” y la necesidad de salvaguarda del porvenir de la vida del planeta, y que ningún método de “interiorización de costos externos” se encuentra a la altura de este desafío. A éstas, suma una tercera contradicción, el contraste creciente entre “centro y periferia”.

Existen dos razones principales para esta 2º crisis. Primero, una razón sistémica, que consiste en que los capitales individuales tienen pocos incentivos para utilizar las condiciones de producción de manera sostenible, sobre todo cuando se enfrentan a malos tiempos económicos creados por el propio capital. La primera ocurre cuando capitales individuales defienden o recuperan ganancias mediante estrategias que degradan las condiciones materiales y sociales de su propia producción, o que no logran mantenerlas a lo largo del tiempo. Este es el caso, por ejemplo, del descuido de las condiciones de trabajo (lo que termina por producir un incremento en los costos sanitarios), de la degradación de los suelos (que acarrea un descenso en la productividad de la tierra), o de desatender las infraestructuras urbanas en proceso de deterioro (aumentando así los costos derivados de la congestión y de la vigilancia policial), por mencionar tres ejemplos. Segundo, y precisamente debido a esta primera razón, los movimientos sociales desafían el control del capital sobre la fuerza de trabajo, el ambiente y lo urbano.

Por ej. usar glifosato para implantar los monocultivos de soja puede generar ganancias a corto plazo en desmedro de tecnologías más sostenibles, pero en el largo plazo puede causar, perdidas por erosión de suelo, aparición de nuevas malezas o plagas, etc. y aumento de las presiones sociales para reducir o controlar su uso, exigiendo mejores máquinas que controlen la deriva, mayor protección para los operarios, control de los residuos en la cosecha, etc. que terminarán por incrementar los costos.

[ii] Pongamos un ejemplo, la contaminación del agua del Santa Lucia, es causada entre otros factores por acumulación de nutrientes provenientes de los ganaderos, el exceso de nutrientes en los predios terminan en el agua, contaminándola. ¿Es un problema para la sustentabilidad de los mismos?, no, en tanto la potabilización del agua y sus costos corren por cuenta de la sociedad, en todo caso incrementan los costos de reproducción de mano de obra para todos los capitalistas. Ahora bien, se continúa contaminando hasta pasar a un nivel mayor en el cual hay floración de algas tóxicas, para el cual el sistema de tratamiento de agua no está preparado, se genera una demanda social, queremos agua de calidad. Como lograrlo, hay tecnología para potabilizar y solucionar el problema (costos asumidos por todos) o cambiar la producción que contamina (costos asumidos por los ganaderos), o una combinación de cambios de formas de producción con exoneración de costos parciales, o quienes contaminan pagan más para eliminar sus desechos del agua. Otras alternativas (ya ha pasado en el pasado y continua pasando, veamos el arroyo Miguelete o el Pantanoso de Montevideo) consigamos otra fuente de agua (y más allá de cómo se repartan los costos) aceptemos vivir con un río contaminado. El río con alta carga de nutriente puede ser incluso utilizado como una fuente de agua para riego de los predios linderos al mismo. A quienes usen el agua para este fin les serviría incluso una mayor contaminación, reduciendo sus costos de fertilización. El evitarse los altos costos de potabilización de una fuente contaminada, habiendo otra fuente de agua, podrían incluso llagar a bajan los costos de vida. Quienes se encargan de la generación o servicios de sistema de tratamiento también se verán beneficiados individualmente, en tanto se incrementa la demanda. Los proveedores de servicios vinculados a la salud también podrían verse beneficiados por las mismas razones. Podríamos continuar con varios potenciales beneficiados (aunque sea en el corto plazo y directamente), más allá que en el largo plazo e indirectamente esos mismos puedan ubicarse del lado de los perjudicados. Ahora bien, hasta aquí vimos aspectos económicos, pero ¿Cómo queremos vivir? ¿Aceptamos un rio contaminado?, ¿a cambio de qué?  Hace cientos de años que contaminamos ríos, ¿quiénes son los perjudicados y quienes los beneficiados, en cada momento y situación particular? ¿De qué forma queremos vivir? Aquí esta lo ideológico y político del tema, interactuando con lo económico o ecológico.

[iii] …”el Estado moderno, que no ha creado el capitalismo pero sí lo ha heredado, tan pronto lo favorezca como lo desfavorezca; a veces lo deja expandirse y otras le corta sus competencias. El capitalismo sólo triunfa cuando se identifica con el Estado, cuando es el Estado.” Braudel 1986.